CAPÍTULO 2
“UN MISTERIO POR RESOLVER”
Retomando el capítulo anterior, una banda japonesa de cuatro jovencitas (“Las Jinruis”) y su mánager guía Heikin, tenían como misión salvar a la Tierra de las despiadadas criaturas conocidas como M.A.L., lideradas por el Chapilím Vampiro.
Su primer arribo sería en la Fosa de Las Marianas, el lugar más profundo del planeta. Según Heikin, algo se ocultaba en ese lugar y dada la situación, era muy importante obtenerlo.
El autobús de la banda, mejor conocido como “Iwa-bus”, (Iwa, que significa “Rock”, en japonés), cambia algunas de sus partes, como lo harían los supuestos autos del futuro, si es que llegan a existir. Y a pesar de no hablar, lo increíble era que se adaptó como un vehículo hipersónico, gracias a la consola de Heikin. Entre las novedades del nuevo “Iwa-bus”, resaltaban dos propulsores con velocidades superiores a los 500 kilómetros por minuto. Y un giroscopio había en el interior del camper; su función era neutralizar todo movimiento que hacía; es decir, nadie sentiría nada, aún viajando, incluso a la velocidad de la luz. Era el mejor transporte de la historia.
Al término de 10 segundos, el autobús comienza a salir de Venecia, en dirección al Pacífico.
Hanami, Angie, Megami y Kimi, estaban impresionadas por ver tanta tecnología oculta en su casa móvil. Miran por las ventanas y su asombro se hace más grande. No podían ver los paisajes, debido a la gran rapidez del mismo vehículo.
Cambiando de tema, conozcamos un poco de lo que serán los rivales de nuestra banda, el M.A.L., ubicados en Kalgoorile, Australia. Para ellos, el 21 de Diciembre del 2012, era la fecha más importante, pues debido a la alineación de los planetas (incluyendo a Plutón, 2003-UB13, Sedna y Caronte), tomarán forma material, siendo otros habitantes en el mundo. Eso representaba un terrible problema, porque también temían que su existencia terminaría y pagarían todas sus fechorías.
Atención. Lo anterior no significa que sean buenos. No debe caber duda de que ellos son la maldad del mundo y su líder máximo es Chapilím Vampiro.
La guarida del M.A.L. contaba con más estalactitas que estalagmitas y una pantalla de plasma con irónica excelente calidad de imagen. Con ella, verían todas sus calamidades y desastres en el planeta.
Entre los miembros de esta abominable asociación, resaltan científicos, monstruos, fantasmas, extraterrestres, mutantes, bestias mitológicas, robots, terroristas, asesinos, corruptos y claro, vampiros.
Káru, el terrible alquimista plecóptero, encuentra la ubicación del “Libro de la Paranormalidad”, con la ayuda de una computadora, conectada a la pantalla de plasma. Le dice a Chapilím Vampiro:
-Señor, ya he localizado el “Libro de la Paranormalidad”. Nuestra expectativa de que ellos lo tenían fue cierta.
-Oh, ¿en serio, mi inútil asistente malvado? –Pregunta Chapilím, sarcásticamente, desde su trono-. ¿A penas te diste cuenta que el nombre de nuestra organización es así porque ya sabíamos que ellos tendrían el “Libro de la Paranormalidad”?
-Siempre me pregunté eso, jefecito. –Aclaró Káru-.
Chapilím se pone la mano en la frente, como si dijera: “¿Por qué lo contraté como supervisor de maldades extraterráqueas?”. Se calma y continúa:
-Dime Káru…
-De acuerdo Káru. –Interrumpe el alquimista-
-¡No me refería a eso! –Protestó el líder del M.A.L.-. ¡Llámame Chapilím Vampiro!
Káru rezonga ante su jefe:
-Señor, nunca se decide si debería llamarlo así, o su vapmiribilecidad, o amo y señor… ¡Ya decídase pues!
Chapilím se levanta de su trono y golpea su cabeza contra la pared, en señal de furia.
-No sé qué sea peor –se cuestionaba el vampiro-, tú o esas fastidiosas y odiosas japonesas, “Las Jinruis”.
-Pienso que ellas, porque…
-¡Silencio! –Calló Chapilím-. Quién sabe si Drácula te hubiera contratado para este trabajo de vigilar todas nuestras maldades en el mundo.
Káru retoma lo que iba a decir su amo, antes de interrumpirlo:
-Entonces, ¿qué quería decirme, su magnificencia malévola?
A Chapilím le agradó ese seudónimo:
-Te valido ese nombre, porque es lo adecuado…
-Sí, continúe, por favor –interrumpe Káru, otra vez-.
-¡No interrumpas! –Ordena el vampiro-.
-Lo siento… -Se disculpaba Káru-.
-¡ ¿Qué te dije? ¡
-Lo siento, otra vez.
-Grrrrrrrrrrrrrrrr.
Mejor dejaremos a estos dos para después y ahora, averigüemos qué harán exactamente nuestros héroes para evitar el fin del mundo, desde el “Iwa-bus” (que también se adaptó para el agua del océano Pacífico como un bote). No se hallaban muy lejos de su objetivo, la “Fosa de las Marianas”.
Heikin comienza la explicación ante el grupo y sus mascotas, aprovechando el tiempo que tenían; todos estaban reunidos en la sala de la casa rodante:
-Se preguntarán muchas cosas sobre esto de cambiar nuestra guarida, el fin del mundo y el libro que lastimó a Hanami. Todo tiene una sencilla respuesta.
-Pero se te olvidó ese detalle de los libros científicos en tu estante, Heikin -Le recordaba Hanami-.
-Muy cierto, Hanami, sin embargo, esos libros no son tan importantes, pues el libro que te golpeó, es la verdadera razón de todo esto -confirma Heikin-.
-De acuerdo -continuaba Hanami-, puede que también Isaac Newton haya dicho lo mismo, pero con una manzana. Gracias a ello, descubrió mucho, incluso, que la Luna caía 0.13 centímetros hacia la Tierra, a pesar de que su órbita en realidad es elíptica... Aún así, yo no comprendo bien eso del fin del mundo. Es más, seguramente, ni siquiera tú lo comprendes, Heikin.
-Correcto -aseguraba Heikin otra vez-.
-Entonces...
-Quizá Will-y Kujirashiori podría comprenderlo.
-¿Y quién es él? -Se preguntaban las cuatro chicas-.
-¡El autor del libro, claro! -Responde Heikin-. ¿Esperaban que fuera Julio Verne, o Anita Desai, o Arundhati Roy, o Ismail Kadare?
-Bueno… -Pensaba Hanami-.
-No lo sé… -Consideraba Angie-.
-No se preocupen, -mitigaba Heikin-, lo importante es que él fue quien escribió este libro. El nombre de la obra es “Paranormalidad”. Tampoco le encuentro sentido del porqué ese nombre, pero en fin. Luego les explicaré. Ya llegamos a la “Fosa de las Marianas”.
-¡Oye, eso no sirvió de nada! –Refunfuñaba Kimi-. Seguimos en las mismas.
-Y otra vez les pido paciencia, compañeras. ¿Quieren? –Requirió Heikin-. En el fondo de la fosa, les diré qué hacer.
Angie le deniega a su representante:
-Heikin, odio arruinar tu imaginación, pero ¿cómo llegaremos hasta el fondo de una fosa de 11,034 metros de profundidad? ¡Nos haría tortillas la presión del agua, y aún con trajes de buceo! ¿O no?
-Es verdad –apoyaba Megami a Angie, con un tono pesimista-. De cualquier forma, estaba segura que no lo lograríamos. Menuda pérdida de tiempo.
-¿A caso olvidaron que yo mejoré el autobús? –Recordaba Heikin-.
-Eso es velocidad, más no profundidad, Heikin. –Replicó Hanami-.
En lo que se dirigía a una parte de la sala, Heikin retoma sarcásticamente:
-En ese caso, con su pesimismo y rendición, dudo poder mostrarles esto…
Toca nueve veces el muro en clave Morse, emitiendo la señal conocida de S.O.S. y en instantes, el muro se abre como la puerta, de una cámara especial. Entre un poco de vapor de agua muy denso, aparecían cinco maletas estilo portafolios, y metálicas (una más grande que las otras cuatro). Cada una, tenía distintos colores que involucraban las personalidades de la banda y un símbolo peculiar, incluido.
Las chicas estaban asombradas al ver esas maletas tan especiales.
-¡La maleta más grande, es mía! –Avisaba Heikin, con júbilo-. Damas y mascotas, les presento a las… ¡Guardianas de Hierro! O como lo decimos en Japón, “Tetsu wa gādo”. En cuanto mi maleta, reconózcanla con el nombre de... ¡"Yoroi 1.0"!
-Conque armaduras, ¿eh? -Cuestiona Angie-.
-No acostumbro ser formal, pero en esta situación, ¡Qué lindas se ven las maletas! -Expresa Hanami, entusiasmada-.
-Tenemos una voluntaria... -Dice Heikin-. Hanami, levántate de tu asiento y da un paso al frente, por favor.
Sacaba la maleta de la baterista de la cámara. Como Megami y Kimi estaban sorprendidas, no dijeron ni una palabra al respecto.
-¿Qué vas a hacer conmigo, Heikin? -Pregunta Hanami, temblorosa de las rodillas y confundida a la vez-.
Heikin tira la maleta al suelo, con la manija a su frente y con una débil patadita, se la pasa a Hanami; luego le instruye:
-Inclínate hacia abajo, levanta la maleta, colócala en la espalda, levántate, abre tus dos brazos y listo.
-¿Manos abiertas o cerradas al extender los brazos? -Pregunta Hanami-.
-Como a ti te guste más. Ya será tu decisión.
-A ver qué pasa... -Exclama Hanami, un poco nerviosa-.
La baterista sigue todos los sencillos pasos y de pronto, la maleta comienta a desarmarse, desplegándose pieza por pieza hacia todo su cuerpo. Cuando la instalación se completó, Hanami se veía como uno de las bastante populares Mechas japonesas (que se enfocan en robots y androides). Los colores de su armadura eran amarillos, negros, rosas y grises. Hasta conservó su peinado, sin problema. El resto se asombra al ver a la nueva “Tetsu kōken'nin”, Hanami. En otras palabras, la "Guardiana de Hierro", Hanami.
Desde el interior del traje, Hanami se sentía bien. Todo lo veía color de rosa (sin sarcasmo). Continuaba con su vocabulario normal, sin acento robótico.
-A ver qué pasa... -Exclama Hanami, un poco nerviosa-.
La baterista sigue todos los sencillos pasos y de pronto, la maleta comienta a desarmarse, desplegándose pieza por pieza hacia todo su cuerpo. Cuando la instalación se completó, Hanami se veía como uno de las bastante populares Mechas japonesas (que se enfocan en robots y androides). Los colores de su armadura eran amarillos, negros, rosas y grises. Hasta conservó su peinado, sin problema. El resto se asombra al ver a la nueva “Tetsu kōken'nin”, Hanami. En otras palabras, la "Guardiana de Hierro", Hanami.
Desde el interior del traje, Hanami se sentía bien. Todo lo veía color de rosa (sin sarcasmo). Continuaba con su vocabulario normal, sin acento robótico.
-¡Increríble! -Prorrumpía la baterista-. Soy como una de esas mechas japonesas.
-No es una mecha, Hanami, es una armadura -Corrigió Heikin-.
Megami queía inquirir algo importante:
-Tal y como lo hizo Hanami, ¿así seremos todos nosotros, incluyéndote Heikin?
-Obviamente, Megami. -Contestó el representante-. Pruébenlas ustedes tambien.
Las tres chicas se instalan los trajes tal y como su amiga lo había realizado. Como era de suponerse, cada armadura tenía colores distintos, pero resaltaba el negro, y aún en la del mánager.
-Ningún hombre llegaría a crear algo semejante a esto -opina Angie-. Es fenomenal y extraordinario.
-Y falta que veas cómo funcionan nuestros nuevos equipos, Angie. -Explicaba Heikin, ya en su gran traje, hablando con un tono mayor de voz-. Además de correr, saltar y esquivar, cada esqueleto puede ser empleado para batallas contra muchos enemigos, volar distancias largas en cuestión de segundos y son sencillas de dominar. Solamente hagan lo que sea conveniente en el debido momento con ellas y los trajes harán el resto. Con nuestra primera búsqueda en el fondo de la fosa, lo entenderán mucho mejor.
-Muy bien -secundaba Kimi a Heikin-. ¡Vayamos hasta el fondo de esto! ¿Entienden? ¡El fondo! ¡Ja, ja, ja, ja, ja...!
Y como el chiste fue tan pésimo, sus amigos ni siquiera tenían palabras sobre Kimi.
-...Sí, es gracioso, porque iremos hasta la fosa y luego... -Todos miran a Kimi, serios-. O.K. mejor me callo.
-Bien dicho -Confirmaron sus compinches-.
Los cinco salen del autobús, que abrió cinco puertas de uno de sus lados y así, se sumergieron en el mar, sin sospechar que serían sorprendidos por individuos nada agradables.