CAPÍTULO 1
“UN EQUIPO UNIDO, UN MUNDO ROTO”
El mundo por fin llega al 2012, una época de cambios y conversiones épicas.
Aunque sea fácil decirlo, es imposible explicar todo lo ocurrido en esas horas o minutos o segundos. Pero algo es claro, aquella barrera va a terminar, porque se resteará la vida.
Sabemos que ha habido asesinatos, secuestros, narcotraficantes, desastres naturales, fraudes, engaños, injusticias e ignorancia. Eso y más lo conocemos con una simple palabra: maldad.
El mal se ha vuelto tan fuerte en los corazones de cada persona. El 21 de diciembre de ese año, alcanzará algo terrible y que nadie se esperaría, ni siquiera decretado exactamente como lo predijeron algunas civilizaciones antiguas: existirá y deambulará, causando estragos inminentes por todo el planeta.
A pesar de partir de una era cristiana y llegar hasta el siglo XXI, ese tiempo pasó como agua y la maldad llegó a ser tal, que alcanzó una etapa de materialización irrepetible, a partir de antivalores y malas acciones cometidas por el ser humano.
Lo anterior nos lleva a una gran pregunta: ¿Será posible que tan solo unos pocos se salven de este castigo profético?
La respuesta es que todo tiene un principio y un final; y para poder dejar la maldad es conveniente cambiar, o debería decir, “era” conveniente cambiar, pues el tiempo no perdona.
De todo el planeta, únicamente cuatro chicas son capaces de tomar una objeción justificada. Lo increíble es que nunca se habían percatado de la gran misión que debían cumplir por el paso de la vida.
Acerca de ellas, cantan en dos géneros musicales: J-Pop y J-Rock. Su talento calmó los deseos más profundos de la gente, ganándose su respeto. Cambiaron la historia con solo tocar una batería, una guitarra eléctrica, una guitarra-teclado y un bajo. Tenían un don que hasta espantaba por sus cortas edades de 14, 15, 16 y 17 años.
Sus nombres son Hanami Oganuki, Angie Ekirigitá, Megami Gitanimura y Kimi Irukaiku y juntas son la mundialmente amada, famosa y más exitosa banda de todos los tiempos: “Las Jinruis”, asistidas por su mánager Heikin Sho y acompañadas por sus entrañables mascotas: la gatita blanca de Hanami, Maki; la gatita negra de Angie, Yami, el mapache japonés de Megami, Tanuki; el pajarito blanco de Kimi, Tori; y el perrito con lentes de Heikin, Yukan. Las cinco personas se llevaban muy bien como amigos, pero como capataz y peonas…
La peculiaridad de Hanami, Angie, Megami y Kimi, es que son descendientes de una larga línea de personas que poblaron el planeta, durante sus primeros años (como Neandertales). Sus padres, que son japoneses, tenían raíces africanas, americanas, oceánicas, europeas y claro, asiáticas. En resumen, parecían representar a todo el planeta. Quizás esa pudo ser la razón por la que fueron ganando fama en poco tiempo.
Nuestra serie de eventos que “cambiarán la vida cotidiana”, da inicio en el día 20 de Diciembre del 1012 desde Venecia, con la peor presentación de esta banda, pues no había ningún fan en el auditorio. Era una noche tormentosa y oscura. Tiempo de aquella región, las 7:30 PM.
Heikin estaba gimiendo de pena, algo que nunca hacía, porque siempre había gente en cada concierto, pero esa vez, ni un grillo cantaba bajo la luz de la nublada Luna.
“Las Jinruis” y Heikin viajaban por todo el planeta, en un autobús biarticulado, ecológico y totalmente acogedor.
Entraron al gran camper, en medio de la tormenta eléctrica más fuerte de toda Europa. Ese día, el primero de muchos secretos, serán desenmascarados y con ello, nuestro planeta no volverá a ser lo mismo.
Retomando el principio de este capítulo (que la maldad merodeará y causará estragos), lo hará como la materialización de una sociedad de villanos, liderados por el maléfico y totalmente ruin Chapilím Vampiro, llamada M.A.L. (Malos Antijinruis Letales) ¡el mal! Con sus más de 350 miembros. El malvado líder se ganó ese título por ser pariente tercero de Drácula. Sin embargo, Drácula fue sucumbido ante Van Helsin hace 400 años.
Junto con su asistente Káru el abominable alquimista plecóptero (un insecto), planeaban dominar hipnóticamente a algunas personas importantes; afortunadamente, eso solo ocurrió en varios terroristas, políticos y rebeldes internacionales. Ubicados en Kalgoorile, la mina de oro más grande de Australia, tenían una base secreta a 100 metros de profundidad. Tenían como la más grande misión de todos los tiempos, asesinar al propietario de un libro llamado “Paranormalidad”, cuyo autor era Will-y Kujirashiori. ¿Quién tendría la única copia en todo el globo terráqueo?
Eso involucra a nuestras rockeras, pues Heikin era el dueño de aquel libro y según su prólogo, Hanami, Angie, Megami y Kimi, salvarán la humanidad de las garras del M.A.L. y vencerán al Chapilím Vampiro.
¿Por qué tanta obsesión por ese libro? ¿Qué tendría de peculiar ante otras obras literarias? La respuesta llegará conforme al tiempo.
En el autobús de Jinruis, Hanami trataba de buscar en el cuarto de Heikin para invitarlo a cenar junto con el resto del grupo.
-Heikin ¿dónde estás? –Preguntaba la baterista-.
Caminaba lentamente y con mucho cuidado y en un estante, miró que había un estante con varios libros de mecatrónica, metafísica, electricidad, química, manuales para construir robots convertibles, soldadura, metrología, etc. Se subió en un banquito para contemplarlos mejor.
Luego de cinco minutos, Hanami recuerda que necesitaba encontrar a su mánager, pero al mismo tiempo se cuestionaba:
-¿Por qué tiene tantos libros de tecnología? ¿De qué le servirían…?
No terminando su última pregunta, Heikin grita furioso:
-¡¡Hanami!! ¿Cuántas veces te dije que no debes entrar a mi cuarto?
Hanami pega un grito de muerte, pierde el equilibrio y de un sentón cae al piso; en ese instante, el libro llamado “Paranormalidad” sale de su estante, aún si ser tocado y cae en la cabeza de la exaltada jovencita de 14 años.
Heikin se abruma al ver lo ocurrido. Era la señal que estuvo esperando desde aquél día, cuando recibió el libro, hace 30 años.
Mientras tanto, en la cocina, Kimi le preparaba sushi como cena. De todo el grupo, ella era la mejor chef. Y tanto Angie como Megami, eso era una ley.
Al escuchar el grito de Hanami, las tres dijeron:
-Otra vez quiso entrar.
Angie pregunta:
-¿Por qué Heikin no nos deja entrar a su habitación?
Megami responde:
-No lo sé. Pero tramará algo para nosotras y sé que no será nada agradable.
Kimi justifica a Megami:
-Es verdad, ya con lo avaro y tacaño que es. Ni modo, es un caso perdido. ¿Qué se le puede hacer?
Hanami y Heikin entran a la cocina. La baterista llevaba una bolsa de hielo en la cabeza por su fuerte golpe por el libro. En cuanto Heikin, traía el libro en sus manos. Se veía más serio que nunca.
-¡Ay! –Chillaba Hanami-. Ese libro parecía ladrillo.
Heikin pone el libro en la mesa, cuya portada era la Tierra con una ballena blanca feliz y exclama:
-Chicas, les tengo malas noticias: llegó el fin del mundo.
Hubo una silenciosa pausa por parte del cuarteto. Después se rieron como nuca, pues creyeron que era un chiste.
-¡Gran chiste Heikin! –Decía Megami-. Pero eso es una mayor tontería. No habrá fin del mundo. Solo crean esos rumores para asustar a los ingenuos oyentes de la radio pública, y qué decir de la televisión…
-¡Bravo Megami! –Felicita Heikin- Era eso lo que justamente quería escuchar. ¿Quién está de acuerdo con nuestra compañera?
-¡Yo! –Contesta el resto del grupo—.
-¿Y quién está dispuesta a comprobarlo por escrito en una hoja de papel, y que dure más de cinco horas en el horno?
Se dieron cuenta que a pesar de ser boba la pregunta, era algo retórico y lo retórico para Heikin era la negación total ante el argumento equivocado de otras personas. Las cuatro exclaman:
-¿A qué te refieres con eso Heikin? ¡¿En serio habrá fin del mundo?!
-Tal vez, tal vez no.
Angie, angustiada le ruega a Heikin:
- Por favor, explícate. ¿Quieres?
Heikin aclara:
-Acaban de aceptar el compromiso de evitar el fin del mundo. Ustedes salvarán al planeta, de una destrucción segura. ¡Felicidades!
-Un momento –decía Megami-, jamás dijimos eso, así que no salvaremos nada de nada.
-O.K. –aceptó Heikin-. Espero que me encuentren prontamente en el paraíso, ¡porque renuncio a ser su mánager!
Luego Hanami cuenta regresivamente en lo que Heikin se retiraba de la cocina:
-Tres, dos, uno…
Megami rompe el llanto:
-¡No te vayas Heikin! Eres tacaño y avaro como nadie y a lo largo de estos tres años que llevamos como banda, nos hiciste hacer cosas por ti, como si fuéramos tus esclavas, pero eres también nuestro amigo y tu forma de ser tiene un buen motivo. ¡Ya perdóname por favor!
Heikin suspira de alivio por lo que acabó de escuchar y habla:
-Muy bien, no me iré. Con la condición de que se comprometan a cumplir la misión de sus vidas y si alguna se retracta, tengan por seguro que moriremos. No renuncien. Demuestren que su amistad es más fuerte que nada en el mundo.
-Lo prometemos, Heikin –aceptaban las chicas-, por el equipo y por ti.
-¡Excelente! –Concluía el representante-, entonces debemos irnos y rápido. No sea que ya estemos en pleno 22 de Diciembre.
-¿A dónde iremos? –Cuestionaba Kimi-. Si se puede saber.
-Nuestra primera parada será la Fosa de las Marianas, la fosa más profunda del planeta. -Avisaba Heikin-. Ahí, encontraremos una cosa que poco a poco les iré explicando. Sean pacientes.
-Heikin, ¿Cómo llegaremos a esa fosa, si está en el Océano Pacífico? –Desanimaba Angie-. Tardaríamos días.
-De nuevo ha hablado la pesimista oficial del grupo. –Habló con sarcasmo el mánager-.
Pensé bien en todo, desde el día en que nací y no deben preocuparse en lo absoluto. Ya lo verán.
Se dirige a la cabina del autobús y con oprimir un botón, sacó una consola nunca antes vista por las chicas.
Es extraño todo lo que está ocurriendo en la Tierra, aunque no se compara con la situación de nuestras rockeras: su concierto, el fin del mundo, su participación en ello y claro, los secretos de Heikin. Y mucho menos se asimilará con el verdadero motivo a saber: una gran guerra entre el bien y el mal, la más grande serie de conflictos que cambiará la vida del mundo, para siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario