CAPÍTULO 3
"LA GUERRA COMIENZA"
Después de sumergirse a 50 metros de profundidad, la luz se hacía cada vez más tenue. Debido a tanta oscuridad, la banda y su mánager tuvieron que activar unas linternas, ubicadas en los hombros de sus trajes.
Comtieron una terrible equivocación, pues 13 villanos de los "Malos Antijinruis Letales", los habían localizado. Su misión era simplemente matar al grupo musical. De esa manera, el mal prevalecería en el planeta, inclusive en el universo entero. Lástima que Heikin no pudo decir nada de eso a sus compinches, antes de adentrarse a la fosa.
Otros 50 metros más al fondo, Heikin miraba un resplandor verde, que venía de quién sabe dónde. Como medida preventiva, ordena:
-Hanami, te pido que te muevas girando hacia la izquierda. Angie, ve más abajo. Y tanto Kimi como Megami, suban unos metros, en cuanto lo diga... -Trece segundos después-. ¡¡¡Ahora!!!
En un abrir y cerrar de ojos, todas, a exepción de Heikin siguieron aquellas indicaciones. Luego se dieron cuenta de que lo anterior fue para esquivar un fogonazo. El promotor logra detener aquel proyectil, usando solamente sus manos. El disparo se convitrió en una pqueña esferita de metal verde, que ya no era peligrosa y es metida al traje de Heikin.
-¡Nos han descubierto! -Grita el mánager, alarmado-.
-¿Quiénes? -Preguntaron las cuatro chicas confundidas-.
-Trataré de detenerlos. Ustedes diríjanse hasta el fondo de la fosa y encuentren unos objetos brillantes. -Instruye Heikin- ¡Muévanse, o será demasiado tarde!
-No lo haré -Negaba Kimi-. Yo quiero ayudarte, Heikin. No te dejaremos.
-O.K. Cambio de planes -acordaba el representante-. Hanami, Megami y Angie, se quedarán conmigo, mientras encuentras en el fondo de la fosa, un guante dorado y algo parecido a un anillo con rubí triangular.
-!Sí, señor! -Aceptaron las jovencitas-.
Aparecieron los trece miembros del M.A.L., con más destellos luminosos de diversos colores, intentando dañar al grupo enemigo, salvo a Kimi, quien con usar los propulsores de sus pies y manos, logra llegar al fondo del lago en unos segundos.
Desde Australia, el Chapilím Vampiro se comunicaba con sus secuaces mentalmente, pidiéndoles:
-¡Ataquen a la otra chica! !Nos están distrayendo esos odiosos humanos! No entiendo cómo el enano creó armaduras tan resistentes.
Los malos tenían una situación crítica. Con fogonazos, trataban de derrotar a la banda de Rock, pero afortunadamente no daban en el blanco en muchas ocasiones. Las otras tres chicas buenas aprendieron cómo neutralizar cada ataque, de la misma manera que Heikin.
-Lo lamentamos, amo -contactaba una fantasma llamada Ayco-, de hecho, son más fuertes que todos nosotros juntos.
Varias veces hubo interferencias en la transmisión. "Las Jinruis" y Heikin iniciaron un despampanante contraataque.
-¡Oh, no! -Informaba Ayco al M.A.L.- ¡Nos están atacando con todo lo que tienen...!
-¡Ayco, Ayco! -Retransmitía Káru- ¡Rayos! Perdimos contacto, su oscurabeleza.
-¡Pues envía al Kraken! -Ordenó el vampiro-.
-Mil disculpas, mi señor pero el Kraken se fue de vacaciones a la Antártida. -Anunció Káru-.Tal parece que no hay forma de derretir el hielo.
-Bueno, entonces... ¡Al Leviatán! -Pensó el líder-.
-Peores malas. -Lamentaba la cucaracha-. El Leviatán no puede luchar más contra la chica que ya está en el fondo de la fosa. La muy desgraciada lo hace parecer como un juego de niños.
-¡¿Qué haremos?! -Chillaba el Chapilím-.Son cinco contra trece. ¡No es posible!
Mientras tanto, la batalla librada en el Pacífico, comenzó a provocar una terrible serie de hechos siniestros en toda la Tierra. Cuando ellos chocaban cuerpo a cuerpo, surgían pequeños sismos de 5.8 grados Ricther, en las zonas sísmicas más inestables, como México, China, Indonesia y Japón, efectuándose de manera sorprendente el "Efecto Mariposa", que dice: "El simple aleteo de una mariposa puede cambiar el mundo". Ahora imagínense qué monstruosas serían las colisiones, sustituyendo al aleteo de la mariposa. El poder se convertirá en una cruda realidad, pues el planeta sufrirá en grande.
Regresando a Australia, Chapilím Vampiro tuvo una idea:
-Envía la Bestia Celestial.
-Gran decisión, señor -felicitó Káru-.
-Esta vez ellos no podrán detener a una bestia de gran magnificencia y terror. -Pensó el líder-. ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja...!
Káru obedeció, enviando a la gran y temible bestia celestial de color rojo, con diez cabezas seis cuernos en cada una, tenía patas de león y un letrero insultador (que mejor no diré), y día 30 metros de alto. Sin duda, la mascota perfecta para un líder maligno de tal categoría.
Una vez estando en el fondo de las aguas, de sus diez hocicos disparó diez bolas de magma. Imposible creer que aún en el agua, esa técnica no se haya secado.
Una de esas llamaradas de 5 metros de diámetro, golpeó a Hanami; justo cuando ella y sus amigos estaban a punto de ganar la batalla contra los otros villanos.
Kimi todavía no salió de las profundidades absolutas de la fosa, pasando ya 10 minutos después de haberse separado de sus camaradas. Las otras nueve bolas de magma de la bestia dieron donde al parecer segía buscando nuestra bajista. (Naturalmente, esperaríamos lo peor de aquel momento crítico). Angie gritaba:
-¡Kimi, habla por favor! -Luego se dirige con Heikin, Hanami y Megami-. ¿Ceen que ella está...?
-Si Hanami no logró neutralizar una bola de magma como esa, imposible que Kimi sobreviva a nueve proyectiles -contestó Heikin, algo desanimado-. Temo que ella murió.
Megami no contuvo el llanto, aunque claro, nadie la miraba por tener el traje. Y gritó:
-¡¿Ahora qué haremos?!
-Luchar hasta morir, querida amiga. -Contestó una voz muy conocida-. Luchar hasta morir.
¡Era sin duda Kimi! Logró salir de las profundidades de la fosa, justo treinta segundos antes del impacto múltilpe de magma, y no sólo eso, ¡también consiguió el guante con la gema!
-¡Kimi, estás viva! -Festejaba Hanami, a pesar de tener su armadura casi destruída a causa de la bola de magma-.
-¡Alto, no celebren aún! -Detuvo el representante, impresionado-. Si tú te crees ser la verdadera Kimi, responde: ¿Quién de ustedes cuatro tiene mayor edad?
La bajista responde:
-Fácil, yo soy la que tiene mayor edad, a pesar de ser la más bajita de la banda, Hanami tiene un lunar con forma de pandita en su pie derecho, Angie es analfabeta, pero sabe leer pictografías, tu apellido, Heikin, es Sho y Megami no es realmente japonesa. Nació en Hong Kong y por azares del destino, se naturalizó como nipona. ¿Ahora me crees?
-¡Heikin, ella es la verdadera Kimi! -Concuerda Megami con lo ya escuchado-. Mejor preocúpate por la cosa que nos atacó, ¡¡¡porque ahí vieneeeee!!!
-¡No mientras tengamos una alternativa! -Replica Heikin, comunicándose con el "Iwa-bus"-. ¡Yukan, modalidad robótica al camper, pero muévete, es para ayer!
El perrito con lentes de Heinkin, Yukan, despertó a Maki, Yami, Tanuki y Tori en el autobús y rápidamente se preparan para la batalla, convirtiendo la casa rodante en un gigantesco robot de 30 metros llamado "Iwa-bot". Tardó menos de 15 segundos para completar su transformación. Increíble denotar la inteligencia de estos animales, pues operaban cada parte de la máquina, como si fueran verdaderos profesionales.
"Iwa-bot" se adentró al interior de las lóbregas profundidades del océano en cosa de unos segundos, gracias a sus propulsores de pies y manos.
Llegó en horabuena, antes de que la bestia celestial se encontrara con nuestros héroes.
Heikin ordena a sus clientas:
-¡Entren al robot gigante, ya!
Las chicas obedecieron. Al igual que su mánager, entraron por la espalda del autómata. Una vez a salvo, el sistema del autobús hizo que los trajes fueran quitados y añadidos a ciertas partes del mismo. Las “Tetsu wa gādo” y el "Yoroi 1.0" sirvieron como armaduras para el robot, haciéndolo más fuerte.
En cuanto a los personajes, ocuparon los lugares de sus mascotas. Esta vez lucharán como un verdadero y extraordinario equipo, ante una gran bestia apocalíptica, sólo creíble en los cuentos.
Cuerpo a cuerpo, los dos enemigos lucharon fervientemente. Entre aletazos, fogonazos, golpes y patadas por parte del dragón, el "Iwa-bot" tenía agilidad y astucia, para evadir los ataques con gran estilo. Un ínfimo segundo de diferencia, y ya hubieran perdido al primer impacto.
Una espeluznante y épica batalla como esta, produjo efectos más graves que los primeros. El oleaje aumentó, los desiertos se hicieron más insoportables, la capa de ozono se rompió y la vegetación se quemó.
Y a pesar de la destrucción provocada por ese guante dorado y la gema, su significado será también la salvación de todo lo que deberá superar, en esta guerra.
-¡No permitiremos que nos destruyas, bestia infernal! -Exclaman los cinco conductores, mientras embestía el robot al dragón-.
-¡Imposible ganarle a esta máquina! -Temía el monstruo-. No puedo encontrarle un punto débil a semejante creatura.
En ese momento, los otros trece bellacos regresaban a la batalla, a pesar de la terrible tortura que sufrieron ante el grupo.
-¿Cuándo aprenderán esos alevosos a no no meterse con nosotros? -Señala Angie a los villanos-. Me han colmado la paciencia.
-Y hablando de perder la paciencia, ¿para qué quieren estas cosas? -Retomó Kimi-.
-Debes ir al centrífugo del autobús robótico y meter el puño izquierdo en el centro de todos los orificios. -Instruye Heikin-. Lo sabrás porque esos hoyos parecen formar una ametralladora. Procura tener puesto el "Guante de la Materialidad" en tu mano izquierda y el "Rubí de la Realidad" en el dedo índice de la misma, a la voz de ya. Y no te preocupes por tu ausencia, Tori se encargará de cubrirte en los controles.
-¿"Guante de la Materialidad"? -Pregunta Hanami-.
-¿"Rubí de la Realidad"? -Cuestiona Megami-.
La bajista acepta, poniéndose estos objetos en su mano izquierda y saliendo de su asiento de controles. Tuvo una sensación realmente extraña en todo su cuerpo, algo así como si ella fuera omnipresente (estar en muchos lugares al mismo tiempo).
-Espero que no me caiga durante el trayecto -dijo Kimi antes de irse-.
Pero no fue así. Los movimientos del "Iwa-bot" eran demasiados, que Kimi no podía moverse ni unos centímetros, sin tener que caerse o chocar contra los muros del robot.
La pobre y lastimada niña de 17 años llegó al centrífugo. Siguió las instrucciones de Heikin al pie de la letra, ¿y qué ocurrió? El pecho del "Iwa-bot" abrió un gran cañón.
-Ya era hora. -Enunció Heikin, aliviado-. ¡Activando el "cañón de plasma"!
Kimi no entendió para qué hizo tal acción; entonces, abre el puño izquierdo que ya estaba en el orificio y finalmente entendió. ¡Era el reactor de esa temible arma!
Un gran disparo rojo y gris sale del cañón. Esa energía tenía propiedades eléctricas. Los trece villanos perecieron por tal descarga, pero el dragón no. La mayor concentración fue desviada con una de sus diez cabezas. Sacrificó el miembro.
Esa plasma fue enviada directo al Sol en cosa de unos segundos, como tiro parabólico.
Con parabólico, se abre una pequeña lección de Física: Debido a que es un equinoccio de Invierno, los planetas están alineados. Y si eso lo tomamos en cuenta, el disparo tuvo una serie de cambios. El blanco real fue el dragón, a esa trayectoria la llamamos "sentido", sin embargo, el monstruo usó una cabeza, para cambiar la "dirección" de dicha técnica. Tomando la referencia del eje terrestre (23.5 grados), la dirección del disparo pasó por arriba de Venus y Mercurio. Diminuto, pero devastador fue el inicio del final de todo, cuando impactó en el Astro Rey.
¿Consecuencias? La temperatura promedio subió 5 grados Celsius. Insignificante para todos, pero todo lo contrario ante los polos. Luego tenemos la nueva inclinación del eje de 0.0 grados., con el empuje del disparo. Y por último, la extinción de miles de especies, después de tan drásticos cambios.
Volviendo a la contienda entre el "Iwa-bot " y la Bestia Celestial, ambos contrincantes salieron de las aguas absolutas. Kimi sintió una gran satisfacción. Es más, no gastó ni una gota de sudor para activar el cañón.
-¡Vaya! -Se decía la bajista-. Seguramente eliminé a todos...
-No a todos realmente, amiga -comunicaba Hanami, en los altavoces-. Te faltó el dragón.
-¡Jamás los perdonaré por matar una de mis cabezas! -Prorrumpe el dragón, con aquella cabeza totalmente quemada-.
-¡Ja! -Se burla Heikin-. No puedes ni hacer eso, porque eres pura maldad, bestia ingenua.
-Yo me pregunto, ¿qué habrá sido de nuestros otros rivales? -Comentó Angie-.
-Ya que el cañón disparó plasma, ellos debieron haberse electrocutado -Opinó Megami-.
-Quizá eso, o también que hayan regresado de donde vinieron -Conjeturó Hanami-. Es una de dos.
Mala fortuna para el dragón. "Iwa-bot" estaba en perfectas condiciones de vuelo y esa era su especialidad más extraordinaria: volar a 50 Kilómetros por segundo.
La bestia usó sus bolas de magma. Lanzó miles, pero ninguna daba en el blanco. Era tan discreto y veloz este gigante, que hasta planeó una estrategia excepcional: Si enfurecían al enemigo, conseguirían que disparara sin cuidado. La masiva cantidad de proyectiles que trataban de alcanzarlo, fue demasiada. Heikin le avisa a Kimi:
-¡Oh, no! -Informaba Ayco al M.A.L.- ¡Nos están atacando con todo lo que tienen...!
-¡Ayco, Ayco! -Retransmitía Káru- ¡Rayos! Perdimos contacto, su oscurabeleza.
-¡Pues envía al Kraken! -Ordenó el vampiro-.
-Mil disculpas, mi señor pero el Kraken se fue de vacaciones a la Antártida. -Anunció Káru-.Tal parece que no hay forma de derretir el hielo.
-Bueno, entonces... ¡Al Leviatán! -Pensó el líder-.
-Peores malas. -Lamentaba la cucaracha-. El Leviatán no puede luchar más contra la chica que ya está en el fondo de la fosa. La muy desgraciada lo hace parecer como un juego de niños.
-¡¿Qué haremos?! -Chillaba el Chapilím-.Son cinco contra trece. ¡No es posible!
Mientras tanto, la batalla librada en el Pacífico, comenzó a provocar una terrible serie de hechos siniestros en toda la Tierra. Cuando ellos chocaban cuerpo a cuerpo, surgían pequeños sismos de 5.8 grados Ricther, en las zonas sísmicas más inestables, como México, China, Indonesia y Japón, efectuándose de manera sorprendente el "Efecto Mariposa", que dice: "El simple aleteo de una mariposa puede cambiar el mundo". Ahora imagínense qué monstruosas serían las colisiones, sustituyendo al aleteo de la mariposa. El poder se convertirá en una cruda realidad, pues el planeta sufrirá en grande.
Regresando a Australia, Chapilím Vampiro tuvo una idea:
-Envía la Bestia Celestial.
-Gran decisión, señor -felicitó Káru-.
-Esta vez ellos no podrán detener a una bestia de gran magnificencia y terror. -Pensó el líder-. ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja...!
Káru obedeció, enviando a la gran y temible bestia celestial de color rojo, con diez cabezas seis cuernos en cada una, tenía patas de león y un letrero insultador (que mejor no diré), y día 30 metros de alto. Sin duda, la mascota perfecta para un líder maligno de tal categoría.
Una vez estando en el fondo de las aguas, de sus diez hocicos disparó diez bolas de magma. Imposible creer que aún en el agua, esa técnica no se haya secado.
Una de esas llamaradas de 5 metros de diámetro, golpeó a Hanami; justo cuando ella y sus amigos estaban a punto de ganar la batalla contra los otros villanos.
Kimi todavía no salió de las profundidades absolutas de la fosa, pasando ya 10 minutos después de haberse separado de sus camaradas. Las otras nueve bolas de magma de la bestia dieron donde al parecer segía buscando nuestra bajista. (Naturalmente, esperaríamos lo peor de aquel momento crítico). Angie gritaba:
-¡Kimi, habla por favor! -Luego se dirige con Heikin, Hanami y Megami-. ¿Ceen que ella está...?
-Si Hanami no logró neutralizar una bola de magma como esa, imposible que Kimi sobreviva a nueve proyectiles -contestó Heikin, algo desanimado-. Temo que ella murió.
Megami no contuvo el llanto, aunque claro, nadie la miraba por tener el traje. Y gritó:
-¡¿Ahora qué haremos?!
-Luchar hasta morir, querida amiga. -Contestó una voz muy conocida-. Luchar hasta morir.
¡Era sin duda Kimi! Logró salir de las profundidades de la fosa, justo treinta segundos antes del impacto múltilpe de magma, y no sólo eso, ¡también consiguió el guante con la gema!
-¡Kimi, estás viva! -Festejaba Hanami, a pesar de tener su armadura casi destruída a causa de la bola de magma-.
-¡Alto, no celebren aún! -Detuvo el representante, impresionado-. Si tú te crees ser la verdadera Kimi, responde: ¿Quién de ustedes cuatro tiene mayor edad?
La bajista responde:
-Fácil, yo soy la que tiene mayor edad, a pesar de ser la más bajita de la banda, Hanami tiene un lunar con forma de pandita en su pie derecho, Angie es analfabeta, pero sabe leer pictografías, tu apellido, Heikin, es Sho y Megami no es realmente japonesa. Nació en Hong Kong y por azares del destino, se naturalizó como nipona. ¿Ahora me crees?
-¡Heikin, ella es la verdadera Kimi! -Concuerda Megami con lo ya escuchado-. Mejor preocúpate por la cosa que nos atacó, ¡¡¡porque ahí vieneeeee!!!
-¡No mientras tengamos una alternativa! -Replica Heikin, comunicándose con el "Iwa-bus"-. ¡Yukan, modalidad robótica al camper, pero muévete, es para ayer!
El perrito con lentes de Heinkin, Yukan, despertó a Maki, Yami, Tanuki y Tori en el autobús y rápidamente se preparan para la batalla, convirtiendo la casa rodante en un gigantesco robot de 30 metros llamado "Iwa-bot". Tardó menos de 15 segundos para completar su transformación. Increíble denotar la inteligencia de estos animales, pues operaban cada parte de la máquina, como si fueran verdaderos profesionales.
"Iwa-bot" se adentró al interior de las lóbregas profundidades del océano en cosa de unos segundos, gracias a sus propulsores de pies y manos.
Llegó en horabuena, antes de que la bestia celestial se encontrara con nuestros héroes.
Heikin ordena a sus clientas:
-¡Entren al robot gigante, ya!
Las chicas obedecieron. Al igual que su mánager, entraron por la espalda del autómata. Una vez a salvo, el sistema del autobús hizo que los trajes fueran quitados y añadidos a ciertas partes del mismo. Las “Tetsu wa gādo” y el "Yoroi 1.0" sirvieron como armaduras para el robot, haciéndolo más fuerte.
En cuanto a los personajes, ocuparon los lugares de sus mascotas. Esta vez lucharán como un verdadero y extraordinario equipo, ante una gran bestia apocalíptica, sólo creíble en los cuentos.
Cuerpo a cuerpo, los dos enemigos lucharon fervientemente. Entre aletazos, fogonazos, golpes y patadas por parte del dragón, el "Iwa-bot" tenía agilidad y astucia, para evadir los ataques con gran estilo. Un ínfimo segundo de diferencia, y ya hubieran perdido al primer impacto.
Una espeluznante y épica batalla como esta, produjo efectos más graves que los primeros. El oleaje aumentó, los desiertos se hicieron más insoportables, la capa de ozono se rompió y la vegetación se quemó.
Y a pesar de la destrucción provocada por ese guante dorado y la gema, su significado será también la salvación de todo lo que deberá superar, en esta guerra.
-¡No permitiremos que nos destruyas, bestia infernal! -Exclaman los cinco conductores, mientras embestía el robot al dragón-.
-¡Imposible ganarle a esta máquina! -Temía el monstruo-. No puedo encontrarle un punto débil a semejante creatura.
En ese momento, los otros trece bellacos regresaban a la batalla, a pesar de la terrible tortura que sufrieron ante el grupo.
-¿Cuándo aprenderán esos alevosos a no no meterse con nosotros? -Señala Angie a los villanos-. Me han colmado la paciencia.
-Y hablando de perder la paciencia, ¿para qué quieren estas cosas? -Retomó Kimi-.
-Debes ir al centrífugo del autobús robótico y meter el puño izquierdo en el centro de todos los orificios. -Instruye Heikin-. Lo sabrás porque esos hoyos parecen formar una ametralladora. Procura tener puesto el "Guante de la Materialidad" en tu mano izquierda y el "Rubí de la Realidad" en el dedo índice de la misma, a la voz de ya. Y no te preocupes por tu ausencia, Tori se encargará de cubrirte en los controles.
-¿"Guante de la Materialidad"? -Pregunta Hanami-.
-¿"Rubí de la Realidad"? -Cuestiona Megami-.
La bajista acepta, poniéndose estos objetos en su mano izquierda y saliendo de su asiento de controles. Tuvo una sensación realmente extraña en todo su cuerpo, algo así como si ella fuera omnipresente (estar en muchos lugares al mismo tiempo).
-Espero que no me caiga durante el trayecto -dijo Kimi antes de irse-.
Pero no fue así. Los movimientos del "Iwa-bot" eran demasiados, que Kimi no podía moverse ni unos centímetros, sin tener que caerse o chocar contra los muros del robot.
La pobre y lastimada niña de 17 años llegó al centrífugo. Siguió las instrucciones de Heikin al pie de la letra, ¿y qué ocurrió? El pecho del "Iwa-bot" abrió un gran cañón.
-Ya era hora. -Enunció Heikin, aliviado-. ¡Activando el "cañón de plasma"!
Kimi no entendió para qué hizo tal acción; entonces, abre el puño izquierdo que ya estaba en el orificio y finalmente entendió. ¡Era el reactor de esa temible arma!
Un gran disparo rojo y gris sale del cañón. Esa energía tenía propiedades eléctricas. Los trece villanos perecieron por tal descarga, pero el dragón no. La mayor concentración fue desviada con una de sus diez cabezas. Sacrificó el miembro.
Esa plasma fue enviada directo al Sol en cosa de unos segundos, como tiro parabólico.
Con parabólico, se abre una pequeña lección de Física: Debido a que es un equinoccio de Invierno, los planetas están alineados. Y si eso lo tomamos en cuenta, el disparo tuvo una serie de cambios. El blanco real fue el dragón, a esa trayectoria la llamamos "sentido", sin embargo, el monstruo usó una cabeza, para cambiar la "dirección" de dicha técnica. Tomando la referencia del eje terrestre (23.5 grados), la dirección del disparo pasó por arriba de Venus y Mercurio. Diminuto, pero devastador fue el inicio del final de todo, cuando impactó en el Astro Rey.
¿Consecuencias? La temperatura promedio subió 5 grados Celsius. Insignificante para todos, pero todo lo contrario ante los polos. Luego tenemos la nueva inclinación del eje de 0.0 grados., con el empuje del disparo. Y por último, la extinción de miles de especies, después de tan drásticos cambios.
Volviendo a la contienda entre el "Iwa-bot " y la Bestia Celestial, ambos contrincantes salieron de las aguas absolutas. Kimi sintió una gran satisfacción. Es más, no gastó ni una gota de sudor para activar el cañón.
-¡Vaya! -Se decía la bajista-. Seguramente eliminé a todos...
-No a todos realmente, amiga -comunicaba Hanami, en los altavoces-. Te faltó el dragón.
-¡Jamás los perdonaré por matar una de mis cabezas! -Prorrumpe el dragón, con aquella cabeza totalmente quemada-.
-¡Ja! -Se burla Heikin-. No puedes ni hacer eso, porque eres pura maldad, bestia ingenua.
-Yo me pregunto, ¿qué habrá sido de nuestros otros rivales? -Comentó Angie-.
-Ya que el cañón disparó plasma, ellos debieron haberse electrocutado -Opinó Megami-.
-Quizá eso, o también que hayan regresado de donde vinieron -Conjeturó Hanami-. Es una de dos.
Mala fortuna para el dragón. "Iwa-bot" estaba en perfectas condiciones de vuelo y esa era su especialidad más extraordinaria: volar a 50 Kilómetros por segundo.
La bestia usó sus bolas de magma. Lanzó miles, pero ninguna daba en el blanco. Era tan discreto y veloz este gigante, que hasta planeó una estrategia excepcional: Si enfurecían al enemigo, conseguirían que disparara sin cuidado. La masiva cantidad de proyectiles que trataban de alcanzarlo, fue demasiada. Heikin le avisa a Kimi:
-¡Kimi, emplea el guante y piensa que estaremos en otro lugar muy lejos de aquí, pronto!
Kimi acata la orden y decide estar en Moscú, Rusia, con 2 kilómetros bajo tierra. "Iwa-bot" trata de darle un golpe directo al dragón. Este dispara sus últimas nueve probabilidades de vencer. Y justo cuando creyó eso, el némesis con todos sus tripulantes desaparecieron. Una fuerte explosión hubo y el dragón no pudo escapar de la muerte, provocada por él mismo.
Esa detonación superó fácilmente a la bomba atómica, seguida de un mega sismo de 15.5 grados Richter y un tsunami que devastó el Pacífico en su totalidad. El mundo sintió ese monstruoso movimiento telúrico en 3 minutos agonizantes. Murió la mitad de la población.
El sismo fue amortiguado para el robot bajo tierra. Es sacado brusca, pero seguramente, en medio de miles de rocas. Suavemente cae al suelo. Y es así como el primero de muchos enfrentamientos terminó para "Las Jinruis" y su mánager Heikin. Ganaron la batalla, pero la guerra comenzó.
-¿Saben una cosa, amigos? -Sugiere Hanami-. Deberíamos nombrar esa técnica. ¡Que Kimi lo haga!
-¡Sí! -Apoya Megami-. Ella es quien nos salvó tres veces. En la búsqueda, en el cañón y la teletransportación. ¡Kimi, eres mi heroína! Aunque también una pésima comediante.
-¿Qué tal si lo llamo...? -Pensaba la bajista-. "Resplandor Celestial" . ¿Eh, eh?
-¡Jakoii! -Aceptaron los demás, gozosos-.
Lo único que quedó de la "Fosa de las Marianas", fue un inmenso cráter cuyo fondo a penas alcanzó el manto terrestre y se llenó con una gran cantidad de agua.
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